¡Hola familia! Os seguimos contando…ayer, ya con la tripita llena, pudimos subir a la casa del árbol, allí había un mirador y se veía toda la Vía Láctea. Era precioso.
Al atardecer hicimos más talleres como la senda mágica, la isla del arte, el huerto… y hasta bailamos una canción muy molona de la pandilla. En la isla del arte hemos hecho creaciones con palitos, piedras…que nos han quedado genial.
También nos han gustado mucho las actividades del huerto. Después de tanta actividad estábamos deseando cenar, así que bandeja en mano y pasando por la línea hemos disfrutado nuestra deliciosa cena.
Después de cenar tuvimos la suerte de conocer la historia del mago y nos hemos llevado una sorpresa ya que ha aparecido allí en persona para hacer brillar nuestras lunas, las que habíamos creado en el taller.
Como la Vía láctea es mágica y estábamos tan emocionados, aun nos quedaban fuerzas para ir a conocer al Abuelo. Linternas en mano hemos ido en su busca por una senda y allí estaba, un árbol centenario que nos ha contado su historia.
Fue un día lleno de emociones, así que después de esta visita, sí que nos metimos en la cama y nos quedamos dormidos enseguida.
¡Y qué bien hemos dormido! Nos hemos levantado con las pilas cargadas a tope. Hemos tomado un buen desayuno, nos hemos organizado en nuestros equipos y hemos comenzado las actividades del día.
Hoy nos tocaba el juego de pistas de la pandilla, que son un grupo de animales del bosque muy simpáticos que juegan a dejarnos pistas y pruebas que nosotros tenemos que descubrir y resolver. Ha sido muy divertido.
Esperamos que tengáis tan buen día como el nuestro. Os queremos mucho, estamos muy bien y casi no nos acordamos de vosotros… ¡porque no nos da tiempo!













Que bien os lo pasais, aprovechar al máximo mis niños.