¡Menudos días tan intensos y repletos de actividades!
Ayer, nuestro tiempo libre transcurrió entre un partido de fútbol en la hierba natural y los columpios.









Por la tarde, después de la merendola nos dividimos en tres grupos para realizar talleres de astronomía, hojas y huerto. La verdad es que hemos aprendido cosas muy chulas: preparar el huerto, diferenciar hojas de castaño, roble, encina o pino y aprender sobre las constelaciones.





























Después de tanto ajetreo era necesario pasar por las duchas antes de cenar.

Por la noche llegó el momento tan esperado «¡Los Wiwichus!». Una búsqueda nocturna por equipos de unos seres fantásticos que aparecen en la pradera de vez en cuando y en ocasiones muy especiales. Fue algo indescriptible, que ya os contaremos a la vuelta. De todos modos, vale más una imagen que mil palabras.

El tiempo aquí pasa volando. Ya estamos casi al final de nuestra aventura, pero recordad que siempre ¡MAÑANA MÁS Y MEJOR!