Amanece un nuevo día después de una noche mágica, en la que tuvimos la suerte de poder escuchar al «abuelo», al que fuimos a visitar siguiendo un camino de luces con ayuda de nuestras linternas. Pudimos hacerle muchas preguntas sobre sus años, historias, anécdotas, y hasta nos dijo que pidiésemos un deseo que se cumpliría más adelante.
Hemos seguido un gran recorrido por el entorno, buscando diferentes anfibios en aguas naturales y artificiales, como tritones, ranas, sapos, renacuajos, etc.
No podía faltar un buen cocido madrileño acordándonos del día de ayer, San Isidro.
Hemos aprendido a diferenciar por la forma algunos tipos de hojas como, roble, castaño, alcornoque, pino…
Estamos súper emocionados y nerviosos porque esta noche nos espera ¡una fiesta de pijamas!, en la que seguro pasaremos un rato divertido juntos, bailando y cantando.














