Menuda fiesta tuvimos ayer como despedida de nuestra última noche. Bailes, risas y pijamas divertidos. Nos fuimos a dormir muy felices pero completamente agotados.
Esta mañana ha amanecido lluviosa y estamos haciendo unos talleres en Aldebarán. Las maletas ya están listas para nuestra vuelta.
Que sensación tan rara produce el querer veros ya, pero a la vez, no nos queremos ir. Han sido unos días inolvidables que recordaremos siempre.











