Perdonad la tardanza de nuestras lechuzas, aquí tenéis el día 8 de campamento.
¿Por dónde nos habíamos quedado? Ah, sí, el vivac. Os podéis imaginar que en cuanto al sol se le ocurrió aparecer, todos empezaron a despertarse. Después de recoger todo, nuestros aventureros retomaron la marcha hasta el merendero de Mijares para desayunar y recargar un poco las pilas.
Siguieron bajando hasta el pueblo en cuestión, y allí se metieron en remojo en las pozas para quitarse la arena del camino. Comieron y merendaron allí, entre helados, chuches y agua muy fría.
Más tarde, tocaba volverse al campamento, y aunque hubiesen hecho la caminata el día anterior, siguieron teniendo las mismas ganas y ocurrencias. Y hablando de eso, enhorabuena a algunos padres, porque sus hijos se convirtieron en magos de verdad. Tres de ellos, han aprendido a respirar debajo del agua. ¿No os lo creéis? ¡Atentos!

Bueno, a lo mejor no era lo que os esperabais, pero a los chicos no les falta razón.

Os dejamos por aquí las fotos de Iván en su cumple.
