La Vía Lactea

GSD Las Suertes. Día 3. Rutas y sendas.

Hola buenas tardes familias. Ayer los planes se desarrollaron sin inconvenientes, aunque nos acostamos con la incertidumbre de saber la organización del día siguiente.

De esta manera, hoy ha amanecido el día aún con la duda de saber si lo poco que llovía nos iba a permitir continuar con el plan establecido de realizar sendas por las mañanas y talleres por la tarde como así estaba previsto (daba lluvia a las cuatro), o si por el contrario lo poco que estaba lloviendo iría a más y nos obligaría a cambiar de planes. Finalmente la lluvia no ha ido a más, y hemos podido disfrutar de nuestras sendas con ambiente no muy frío debido en parte a esas lluvias que nos han templado un poco.

Así, divididos en cuatro grupos diferentes, dos de ellos se han dirigido a la senda del incendio, y otros dos a la del Camino de Santiago. En la primera, se trata de una senda en la que los niños, siguiendo un mapa que deben interpretar (aunque todos juntos en el grupo), trataban de descubrir bajo qué circunstancias y quién el autor del incendio que se produjo en esta zona hace ya unos años, y cuyos efectos aún se pueden contemplar.

En la segunda, los alumnos han realizado una ruta en la que como peregrinos enfermos de este camino rumbo a Santiago de Compostela, y gracias a la ayuda de los monitores que se lo iban explicando, debían descubrir cómo algunas plantas de las que hay en los senderos, podían paliar e incluso eliminar algunas de las mismas o sus efectos.

Al llegar de las sendas, tiempo para la comida, un guiso de costilla con patatas del que, después de la caminata y como podréis imaginar, hemos dado buena cuenta.

Esta tarde turno para rotar en los talleres que no hicieron ayer, merienda, talleres de especialización, duchas con pelo para la mitad de las chicas (¡que Dios nos asista!) y si nada cambia y el tiempo no lo impide, noche astronómica para ver las estrellas, hablar sobre alguna leyenda de alguna constelación, enfocar el gran telescopio en dirección a algún planeta visible o la propia Luna, e introducción, explicación y  trabajo con un programa llamado Stellarium, que hará las delicias de los alumnos al poder contemplar el cielo y sus estrellas tal como lo vemos hoy sin corteza terrestre, con el dibujo de las constelaciones según diferentes culturas, o cómo se veía el cielo hace cientos o miles de años.

Mañana os cuento más. Esperemos que el tiempo nos siga respetando como hasta ahora.

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