¡ Último día en La Vía Láctea.
Anoche lo pasamos muy bien en la fiesta. Disfrutamos mucho con las actuaciones de los compañeros, con el baile y las canciones que compartimos.
Esta mañana nos esperaba una actividad muy especial. Una de las aulas se había transformado en una base espacial de la NASA en la que tuvimos una videoconferencia con Pedro Duque y nos preparamos para subir al espacio.
Después, en la lanzadera de cohetes pudimos poner a prueba los cohetes que habíamos construido. ¡Es increíble cómo pueden subir tan alto!
Ahora os dejamos porque nos espera la comida y el último rato de pradera, y sobre todo despedirnos de los educadores de La Vía Láctea, que tan bien nos han cuidado.
¡En un rato nos vemos!

















Quiero agradeceros la experiencia tan maravillosa que supone que nuestros hijos hayan podido disfrutar de esta actividad todos estos años. La oportunidad que les brindáis de aprender saliendo del entorno del aula, disfrutando de un encuentro tan especial con la naturaleza, divirtiéndose con amigos, amigas y profes, es un legado que les quedará para toda la vida.
Ha sido muy bonito ver cómo cada año se iban chiquititos y volvían un poquito más «grandes» de cada estancia en la Vía Láctea. Observar cómo contaban, emocionados, todos los momentos vividos allí y ver cómo estaban deseando volver nada más llegar es la mejor garantía de que vuestro esfuerzo merece la pena.
Lo dicho, muchísimas gracias, de verdad, por la implicación de todo el profesorado, la dirección del cole, los monitores de la vía láctea que organizan tan bien y de manera tan divertida todas las actividades. Nos llevamos como recuerdo estas fotos como reflejo de lo que han vivido, pero sobre todo el poso tan extraordinario que les dejará para el resto de su vida.