¡Hola familias! Aquí estamos de nuevo para contaros la cantidad de cosas que estamos haciendo por aquí. ¡A ver si nos acordamos de todo! Porque… ¡ojo la de cosas que hay que hacer!
¿Os acordáis de los gnomos que os contábamos ayer? Pues resulta que no son los únicos personajes mágicos que viven en este bosque. ¡También vive el Mago Blanco Tac! Que es muuuuuy mayor, pero que sigue haciendo magia para cuidar del bosque. Aunque… no os penséis que se le da muy bien: deja cosas descolocadas por todo el bosque, y hemos tenido que ir organizando todo… ¡Qué cabeza! ¡Eso sí! Hemos visitado una cueva que descubrió él hace mucho tiempo y, ¿sabéis qué? ¡Estaba llena de pinturas rupestres como las de los prehistóricos! Ha sido increíble.
Además, nos hemos convertido en científicos y en artistas, y hemos estado haciendo arte con elementos del bosque, e investigando insectos que nosotros mismos hemos cazado. Algunos niños han conseguido atrapar saltamontes, hormigas ¡y hasta un grillo y una oruga! No sabéis lo chulos que son cuando los miras con una lupa… Eso sí, luego los hemos devuelto a la pradera, que ellos querían irse con sus amigos y nosotros estamos aprendiendo un montón a respetarlos a todos.
Y mientras estábamos haciendo todo eso… ha llegado una paloma mensajera del Mago Blanco Tac con una carta, que decía que ¡iba a venir por la noche a conocernos! ¡Qué ilusión! Es más, hemos estado preparando unas lunas de plastilina brillante para regalarle, porque nos han contado los monitores que al mago le encanta la Luna. Y ya, después de cenar, hemos ido a conocerle… No os podéis imaginar lo nerviosos que estábamos y… ¡ha aparecido! Con su sombrero de mago, su traje de mago y hasta su bastón mágico de mago. Le hemos regalado nuestras lunas, ¡y le han encantado! En verdad es muy muy mayor, porque le costaba andar y se iba quedando dormido todo el tiempo; pero hemos podido preguntarle algunas cosas de la escuela de magia, de su vida y, por supuesto, le hemos pedido que nos hiciera magia. Entonces nos ha devuelto las lunas y, tras decir un conjuro mágico, ¡de repente nos hemos quedad a oscuras y las lunas han empezado a brillar! ¡Ha sido realmente increíble! Encima nos las ha regalado para que brillen cada noche en nuestra habitación y nos acordemos siempre de él. ¡Qué alucine!
Y por si fuera poco todo eso, los monitores nos han dicho que todavía había un personaje mágico más: el Abuelo, y que si queríamos conocerle… ¡A ver! Era ya muy muy de noche, no se veía nada y la verdad que estábamos un poco nerviosos, pero nos hemos armado de valor, hemos cogido nuestras linternas, y nos hemos adentrado en el bosque. La verdad que el camino parecía mágico, había lucecitas entre los árboles y a lo largo del sendero, y cuando hemos llegado al centro del bosque… ¡hemos visto al Abuelo! Resulta que es un castaño que tiene más de trescientos años, ¡alucinad! y, ¿sabéis quién estaba también allí hablando con él? ¡El Mago Blanco Tac! Claro, son tan mayores, que se conocen de hace mucho tiempo. y qué guay que estuviera allí, porque ha vuelto a usar su magia y… ¡hemos podido hablar con el Abuelo! ¡Pero que le hemos escuchado y todo! Ha sido alucinante. Hemos pedido juntos muchos deseos, y ojalá que se cumplan todos.
Y ya después de despedirnos del abuelo y del mago, pues imaginad, tantas emociones… hemos caído rendidos en las camas. ¡Vamos! Que no nos hemos enterado de nada hasta que nos han despertado los profes esta mañana. Nos hemos aseado, hemos desayunado para coger fuerzas y… ¡A ayudar a la Pandilla! Había juegos de pistas de todos los personajes de la pandilla: de la lagartija Pija, de la Rana Juana, del zorro Ceporro, de la mariposa Rosa, de la ardilla Pilla y del búho Rubén. Además, nos han contado un montón de cosas sobre ellos y sus amigos los animales. ¡La verdad que estamos aprendiendo un montón! Por cierto, que también estamos viendo un montón de amigos de la Pandilla: lagartijas, insectos, alguna ardilla… ¡y hasta un equipo ha conseguido sorprender a un corzo bebiendo del riachuelo! Seguro que iba a ver al Abuelo…
Y bueno, que por hoy os vamos a ir dejando, que ya veis todo el trabajo que tenemos por aquí, y no queremos perdernos nada de nada. Mañana os seguimos contando qué tal esta tarde y la noche.
¡Nos vemos familias!









































