








Estos dos primeros días están siendo muy intensos. Ayer por la tarde hicimos unos juegos en la pradera.
Después de la merienda, recibimos una carta de un personaje misterioso del bosque que nos invitó a visitar al viejo castaño que llaman el Abuelo. De camino descubrimos las características de muchos animales de la zona y aprendimos cómo podemos ser buenos cuidadores del bosque.
Por la tarde hicimos un taller en el que creamos nuestro propio ser mágico con elementos de la naturaleza, y nos divertimos mucho cantando y jugando en el entorno de La Vía Láctea.
Después de la cena, sacamos nuestras linternas para disfrutar del juego de los “Wiwichus” en el que nos divertimos buscando “animales” en la pradera.
A pesar de la emoción de la primera noche compartiendo cabaña con nuestros compañeros y con los profes, hemos dormido muy bien.
Hoy ha amanecido nublado pero nos vamos librando de la lluvia y hemos salido a hacer la senda de “cuidadores de los animales” en la que hemos aprendido muchas curiosidades sobre los mamíferos, reptiles, aves e insectos de la zona, con ayuda de nuestro cuaderno de campo. Estamos aprendiendo muchísimo; la naturaleza es un lugar ideal para aprender de forma directa de la naturaleza.
Esta tarde tendremos la última rotación de los talleres, pero ya todos estamos pensando en la fiesta final que nos espera esta noche. ¡Estamos emocionados!
Mañana os seguiremos contando nuevas aventuras de nuestra estancia en La Vía Láctea.
¡Menuda experiencia tan bonita estáis teniendo! La fiesta final va a ser genial 😁 nos alegra mucho verles tan felices y con tantas ganas de disfrutar y aprender. Muchas gracias por compartir y hacernos partícipes de todo.